Nada era nada
Hubo una época en la que yo estaba convencida de algo. Convencidísima. La nada no existía. Yo miraba a mi pareja y le preguntaba: — “¿en qué piensas?” Y él me decía: — “en nada.” Y yo: imposible. Imposible que no estuviera pensando en nada.Algo habría. Aunque fuera mínimo. Así que empezaba el interrogatorio suave: …


